viernes, 20 de julio de 2012

Reflexiones de una enferma mental...

En algún momento dentro de algunos años...

-¿Qué hicieron tus amigos cuando te diagnosticaron?- pregunta mi editor. Llevaba tiempo publicándome y se había dado cuenta de la realidad que ocultaban mis historias. La última, sobre una chica con Trastorno límite de la personalidad, Trastorno distímico y Trastorno depresivo mayor lo había dejado inquieto. Decía que era demasiado hasta para una novela, le dije que era una historia real y terminé contándole que yo era quien lo padecía. Respiré profundo y respondí:
-No hicieron nada. No se los dije.
-Y ¿por qué no se los dijiste?
- Porque ya tenía mucho tiempo sin verlos, al parecer mi enfermedad se había agudizado a tal grado que me había alejado de todo el mundo y mi retorcida mente quería creer que ellos se habían alejado de mi. Sólo mi mejor amigo lo supo. Incluso antes que mi propia familia. Él fue quien me acompañó a mi primer consulta y quien estuvo ahí para escuchar el diagnóstico. Él fue quien me consiguió mis primeras cajas de medicamento porque yo apenas tenía dinero para la consulta y él fue quien pagó mis primeras siguientes citas con los psicólogos y el psiquiatra.
-¿Psicólogos y psiquiatra?
-Psiquiatra para tratar mis trastornos y los psicólogos para ayudarme con las consecuencias de mis trastornos. El TLP no se cura, pero con medicamento curas los otros trastornos que lo agravan y con terapia aprendes a controlar los intentos de suicidio y el daño que te causas cuando te pones "al límite".
El otro psicólogo me ayudó con el trastorno alimenticio producto de todo lo demás.
-¿Y quieres publicarlo? Porque sabes que la prensa te comerá viva si se entera que tú eres la protagonista de esta historia.
-Te la traje para que me dijeras si valía la pena publicarla. Pero ya me respondiste. Hasta para una novela son demasiados trastornos. Probablemente todos creerían que exageré.
-Honestamente no sé qué decirte. Jamás imaginé que tú podrías ser realmente "esa enferma mental" que escribió sus reflexiones.
-Ahora lo sabes. Pero por favor no se lo digas a nadie. Ni siquiera mis amigos lo saben. Sólo supieron que estuve internada pero nadie les contó los detalles. Y prefiero que así se quede. Una persona como yo no puede tener amigos porque estos pueden salir dañados si se enfrentan a una crisis. Para seguir conviviendo tendrían que ir a terapia y a grupos de ayuda para familiares y amigos de los pacientes con TLP y apenas si mi mejor amigo aceptó el reto. Ni siquiera mi familia quiso intentarlo. Hace años mandé el ultimo mensaje a cada uno de mis amigos, eran pocos pero había vivido muchas cosas con ellos y decidí intentar hablarles de mi estado mental.
Casi todos respondieron, excepto uno. Todos quedaron en checar cuando nos podíamos ver. No volví a ver a nadie.
Tú eres mi editor y has leído todas mis confesiones escritas en ensayos, poemas y novelas. Por eso me atreví a contártelo. Pero prefiero que se quede entre nosotros. Y la novela me la llevo. Tal vez dentro de unos años esté lista para publicarla. O tal vez escriba sobre tres amigas que se conocieron en terapia y cada una tiene uno de mis trastornos. Así podría ser más creíble ¿no crees?.
- Tal vez, siempre encuentras la forma de hacer que tus historias parezcan una historia real, ya ves lo que dicen algunos, tienes mucha imaginación, aunque tú y yo sabemos que en realidad, tienes mucho que contar...

Drew Cabral ®

No hay comentarios:

Publicar un comentario