miércoles, 4 de julio de 2012
Reflexiones de una enferma mental...
"-¿por qué estás en letras wey?
-¿yo?, porque escribo mejor de lo que hablo..."
Conversación entre dos compañeros de la carrera.
Sí, es cierto, escribo mucho, doy clases y alguna vez di temas en la iglesia y quienes dicen conocerme podrían poner las manos al fuego para jurar que yo sí sé expresarme, pero la verdad es que no es cierto.
Puedo explicarte el mundo, pero no puedo decirte sin rodeos lo que el mundo me hace sentir...
Sé redactar un informe detallado de cualquier cosa menos de lo que quiero o de lo que estoy sintiendo y mucho menos de lo que estoy pensando...
Aún hablando en vivo se me van millones de palabras que cruzan por mi mente cual estrella fugaz.
Y no creo que sea malo, pero es aterrador hablarte para decirte que te necesito y que la vas a pasar mal porque sólo quiero desahogarme y llorar hasta el cansancio; me es mucho más sencillo invitarte a tomar una taza de café y platicar de banalidades porque, si intento hacer lo que realmente quiero hacer me etiquetarás con la palabra EMO cuando en mis tiempos me llamaban tan sólo depresiva...
Siempre he llorado, siempre he gritado y siempre he sufrido ataques de ansiedad y paranoia pero antes era mucho más sencillo expresarlos en un poema sin sentido que muchas veces ni tú mismo entendías, hoy escribes cualquier cosa triste o le dices a alguien "siento que se me viene el mundo encima" y sólo saben decir eso: EMO.
Así que mejor me ahorro mis palabras y cuando me preguntas cómo estoy me limito a contestar BIEN, porque decirte la verdad no servirá de nada.
Cuándo te digo "ojalá nos veamos pronto" es porque ya no me atrevo a decirte "ven a verme que siento que el mundo me asfixia". Cuando te digo "luego nos ponemos de acuerdo" en realidad quisiera decir que me digas si puedes verme hoy o mañana, que me digas dónde te veo pero la última vez que lo hice te reíste en mi cara y me llamaste desesperada.
Así que no sé cómo demonios pedirte que pases el día conmigo, ni siquiera me importa si es en silencio, sólo necesito estar con mis amigos.
Y como "escribo mejor de lo que hablo", aprovecho este texto sin sentido para recordarte que en mi triste vida, no necesitas sacar cita para verme, si andas en la calle y te das cuenta que te ha sobrado tiempo, llega a mi casa, que siempre tendrá las puertas abiertas para ti, aún cuando verte sea más difícil que ver al Santo Padre.
Para todos mis amigos, que en realidad ni son tantos.
Drew Cabral ®
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